Había una vez una nube grande grande, gorda, pesada y muy tímida, ella viajaba y le daba lluvia a la gente, a las plantas y a los animales, pero tenía mucho miedo a no ser amada.
Un día, ella iba acercándose a un pueblo y escuchó a un joven que se quejó de ella, renegando de su tamaño, y de cómo lo ponía incómodo en las Mañanas, así que la tímida nube se fue, y viajó y viajó, hasta que ya, muy entrada la madrugada, con una profunda tristeza, la hermosa nube fue poco a poco extrañando a sus plantas y animales, quienes casi muertas de sed le cantaban que volviera…
-¡Lluvia ven, por favor, tenemos sed, tenemos calor! -¡Lluvia ven, por favor!
Al escuchar ese suave pero enérgico canto se sintió amada, necesitada y sobre todo muy fuerte y poderosa así que lentamente se acercó y mientras todos dormían ella libremente llovió, se liberó, canto y se entregó a cada uno de los seres que esperaban por ella.
La hermosa nube llovió toda la noche. Y la ciudad se sentía limpia a la Mañana siguiente, los animales y aves podían beber agua de la hermosa y limpia nube y los árboles se sentían radiantes y frescos, como Recién salidos de una cascada.
El joven, que había ofendido a la nube renegó al amanecer, todo se encontraba mojado e incómodo, pero al ver el paisaje radiante, el cielo limpio, y las pequeñas nubes felices, entendió que no hay mayor incomodidad que tener sed, así que agradeció a la nube que regaló agua a todos esos seres, y con un impermeable gracioso salió a saltar sobre los charcos acompañado de su perro.
Y así, todos encontraron felicidad esa mañana lluviosa
Concierto en streaming, apoyado por la secretaria de cultura de la Ciudad de México.
Teatro de la Ciudad de México, transmisión en vivo vía Facebook.
Fobia 21 de marzo 2020 formato streaming
La transmisión de Fobia inició con una entrevista, notoriamente fue previamente grabada (esperemos el concierto no) ninguno con cubrebocas y muy juntos pero desde que iniciaron la transmisión yo tenía una sensación de agradecimiento pues éste formato es una iniciativa para fomentar que nos quedemos en casa durante el periodo de cuarentena de la Pandemia de COVID-19.
Durante la entrevista se habló del formato del concierto así como de el deseo de los músicos de interpretar los temas lo más parecido a la versión original y también obviamente de las medidas preventivas para evitar contagio de COVID-19.
Segundos después de que terminara la entrevista inicia el concierto. Los 5 integrantes, equipo completo
Abren con El diablo
Luces rojas y el juego de cámaras se agradece aunque que le da una sensación muy distinta a un concierto en vivo en el que solo tienes un ángulo. Se perciben algunos retrasos y fallas técnicas por ser de Fb live pero no impide disfrutar la experiencia.
5 integrantes, personajes iconicos por separado y unidos aquí, como siempre, seas o no seas fan de Fobia es siempre agradable poder cantar sus éxitos, regresar al pasado, sentirte en casa con esa voz que parece que te lleva a una época, y que ahora está haciendo historia en otra época con éste concierto en tiempos de Pandemia.
Continúan con vivo, una de esas canciones donde falta el público, donde lo interesante, lo esperado y lo mágico es la energía que genera el compartir, desafinan, y nadie lo notaría y no debería de ser notorio ni importante pero ahora, solos ahí, puedes ver cosas que en vivo no ves, y falta ver algunas más, que pierdes por la distancia y por el formato. De igual manera se agradece la oportunidad de tener un “en vivo”, de sentirnos vivos, los comentarios de los que lo ven conmigo indican aplausos, sonrisas “fobia, fobia” corean por escrito, lejos, pero cerca.
Estamos cerca.
Siguen tocando, Jay toca la batería con maraca en mano, se siente energía, y después de 9 canciones en la número 10 empiezan microobito y…
Fobia 21 marzo 2020 teatro de la Ciudad de México
En la canción número 10, la canción del microbio, del virus, la señal se va, “parece que se fue la señal” dice uno “Fue un micrófono” responde el otro, se apagan las luces unos segundos y vuelven a iniciar.
Un par de canciones más el concierto termina con una despedida simple, seca, sin la energía del público coreando ¡otra! ¡Otra! sin la despedida larga y amorosa que regalan muchos pero con agradecimiento y sobre todo más vivos y más acompañados.
Éste evento tenía, desde mi punto de vista, bastantes expectativas de la audiencia, desde que se promocionó con los invitados, el sospechar que sería en video (que además de ser lógico se podía comprobar en las fechas anteriores), y el evaluar colectivo acerca de que los invitados eran adecuados, pero todo estaba lleno de amor y de alegría de tener a la mayoría de lo que es Soda Stereo en vivo.
Llegamos, recinto conocido, visible lleno total desde los pasillos y entrada.
10 minutos anunciando la tercera llamada, nos querían dentro para empezar, algo de desorganización por la falta de espacios. El recinto, que se cambió de un estadio a un auditorio se sentía sofocado. Gente parada al frente, asientos sin numerar y gente pidiendo estar más adelante, los condors y organizadores haciendo lo posible por brindarnos un espacio a todos.
Se apagan las luces y la magia empieza con un video de Gustavo, contento, y la música comienza y la energía invade todo el espacio, aunque reducido, suficiente.
El escenario 4 pantallas grandes, dos en diagonales y dos al frente.
Sobredosis de T.V con los tres integrantes originales, pues si, estaban ahí dos en cuerpo y uno en el recuerdo de cada uno de los ocupantes, su voz original pues no hacía falta reemplazo. Seguimos con hombre al agua, y comienzan los invitados en video, abre Richard Coleman:
Hombre al agua Soda Stereo con R Coleman 10 Marzo 2020
El órden de invitados fue el siguiente:
Richard Coleman en video
Leon Larregui en vivo
Álvaro Henríquez por video
Rubén Albarrán en vivo
Julieta Venegas en video
Walas’ en video
Benito Cerati en video
Adrián Dárgelos en vivo
Draco Rosa en video
Andrea Echeverrí en video
Gustavo Santaolalla por video
Mon Laferte en vivo
Fernando Ruiz Diaz en video
Juanes en video
Chris Martin en video
Y a mitad de concierto, después de Adrián tuve, un deseo de volver a escucharlos a los tres, solos y fue un deseo sin añoranza, sin sufrimiento, un deseo de disfrutar a los dos grandes músicos que tenía frente a mi, y lo tuve, con La ciudad de la furia y Fue, dos canciones que Soda Stereo nos regaló, sin invitados, sin extras, sin tantos visuales. Siendo ellos.
Y mientras los veía y escuchaba, me alegré de ir sin expectativas, me alegre de saber que esto fue como debía ser, sentí emoción como si yo fuera uno de esos invitados que tenían el honor de ocupar esos zapatos, de honrar esa voz, de cantar esas canciones y de viajar en una gira visual, auditiva, tecnológica.
Y el concierto se iba, salió Chris Martin en un video, quedándose corto en energía, con la sensación de que había cobrado por segundo de video, casi inexistente, y anunciaba así el final del evento.
Y los asistentes en vivo se acercan, se abrazan, se agradecen y se retiran.
Como gran cierre, un gran espacio fue el final, con agradecimiento tácito a todos los acompañantes, al staff al equipo, a los creativos y músicos, las pantallas llenaron sus nombres y de fondo la sonrisa y la cara de los espectadores, haciéndolos parte.
Para mí un cierre emotivo, completo, basto.
Porque estoy segura de que Gustavo estuvo en cada uno de los que coreaba, estoy segura también de que hubo nostálgicos y molestos, añorantes del pasado pero también hubo emocionados, agradecidos, novedosos y pioneros en la creación de un espectáculo bien logrado, bien aprovechando, con luces, videos, memorias, invitados. Un show de dos horas que sientes que duró 15 minutos, donde no te quedan a deber pero sí quisiéramos un poco más.
Teatro galerías, Guadalajara Jalisco. 21 de Febrero del 2020
Íntimo.
Julieta Venegas 21/02/2020
Al llegar noté que el recinto se encontraba lleno, desde gente afuera, hasta filas para todo. Hicimos una fila para comprar una cerveza, se escucha que empieza la Música 9:07 aprox, seguimos en la fila, pasan unos minutos y entramos al lugar.
Telonero agradable, moreno, buen intérprete, nervioso y valiente nos recibe con el micrófono decorado con unas rosas, se que su nombre tiene que ver con ROSA, se auto-cataloga como trovador y canta una canción muy buena llamada Santitos (o algo así, discúlpame por mi desatención) buena voz. Buen uso del todo, me encantó. Cerró con una canción de Átomos y una frase de Cerati, esto pinta bien.
En el escenario de fondo oscuro, todo junto casi enfilado un piano, un acordeón, una guitarra y un ukelele. Además de varios micrófonos, me imagino un equipo pequeño, será acústico.
Entra Julieta, se sienta al piano y empieza a tocar, todo lo sentimos, nos conmovemos, y sigue, y nos cuenta lo íntimo del concierto. No hay músicos es solo ella y la música, la letra, amores platónicos… nos advierte tocará canciones nuevas y nos deleita con más y se para y pasa a las cajas musicales, la guitarra, nos canta de José Alfredo y canta suya nueva Mexicana Despechada, buenísima, hermosa, continúa íntimamente contando experiencias, haciéndonos ver que no le interesa el edificio creado, la siéntes cerca, pasan sus nervios que eran evidentes al inicio del concierto y comenzamos todos a disfrutarlo con ella
Sigue deleitando al público entre canciones nuevas y éxitos haciéndonos vibrar. Allá, sola en el Escenario pero acompañada por todos. No hace falta que sean más músicos ni que cante más fuerte, lo Ligero y suave de su voz nos acompaña, responde al público de persona a persona, con un simpático “¡yo también te amo!” responde a un fan y nos regala oleada en versión acordeón y canta sobre feminismo, canta para la infancia, canta, canta canta y nos muestra un coro de canción para acompañarla y esto es ahora una fiesta que parece de amigos de siempre:
“ Si hay palabras que te ayudan a seguir cántalas “
Y después de la segunda vuelta tocando por turnos cada instrumento, haciendo evidente el disfrute primero de ella.
Finalmente después de dos horas se va; Justo, sin descanso y el público la despide de pie. Lleno, personas acercándose al escenario, ella se va, con el vestido gris y el escenario queda vacío, pero lleno de gente pidiendo “el presente” espero yo, viviendo “el presente” y regresa y nos regala un presente completo, con errores, con Julieta, con humanos.
Nos indica dos veces “son lo máximo” y el público pide lento, confiesa con humildad que olvidó cantarla y la canta, y canta lento, y lo canta lento…
Finalmente y con el pesar de varios se despide con José Alfredo, una anécdota y una sonrisa llena de gratitud. Y nos despedimos todos, con la sorpresa de haberla visto siendo ella.