Cuento de lluvia

El cuento de la noche de lluvia:

Había una vez una nube grande grande, gorda, pesada y muy tímida, ella viajaba y le daba lluvia a la gente, a las plantas y a los animales, pero tenía mucho miedo a no ser amada.

Un día, ella iba acercándose a un pueblo y escuchó a un joven que se quejó de ella, renegando de su tamaño, y de cómo lo ponía incómodo en las
Mañanas, así que la tímida nube se fue, y viajó y viajó, hasta que ya, muy entrada la madrugada, con una profunda tristeza, la hermosa nube fue poco a poco extrañando a sus plantas y animales, quienes casi muertas de sed le cantaban que volviera…

-¡Lluvia ven, por favor, tenemos sed, tenemos calor!
-¡Lluvia ven, por favor!

Al escuchar ese suave pero enérgico canto se sintió amada, necesitada y sobre todo muy fuerte y poderosa así que lentamente se acercó y mientras todos dormían ella libremente llovió, se liberó, canto y se entregó a cada uno de los seres que esperaban por ella.

La hermosa nube llovió toda la noche. Y la ciudad se sentía limpia a la
Mañana siguiente, los animales y aves podían beber agua de la hermosa y limpia nube y los árboles se sentían radiantes y frescos, como
Recién salidos de una cascada.

El joven, que había ofendido a la nube renegó al amanecer, todo se encontraba mojado e incómodo, pero al ver el paisaje radiante, el cielo limpio, y las pequeñas nubes felices, entendió que no hay mayor incomodidad que tener sed, así que agradeció a la nube que regaló agua a todos esos seres, y con un impermeable gracioso salió a saltar sobre los charcos acompañado de su perro.

Y así, todos encontraron felicidad esa mañana lluviosa

Fin

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